Perdemos milenios en decenios, no podemos perder la cultura popular ni su arquitectura tradicional. ¡Ojalá consigamos hacer realidad esta utopía! #SalvemosLosPalomares

Diario palomero 1 por García Trapiello

CORNADA DE LOBO GARCÍA TRAPIELLO
04/07/2019 

Día 14 de junio: Milagrito en mi balcón. Nos llega una pareja de palomas torcaces, especie silvestre que ahora le coge gusto y vicio a la ciudad. Parecen las dos que hace un año -con piquito tórtolo y ramita en el pico- tonteaban alguna vez en el negrillo bonsai que balconea ahí. Pero de pronto, al macho le entra un frenesí y comienza a acarrear leña menuda, palitos, paja gorda, armando una colchoneta (nido palomero) en otro tiesto donde crece un cipresillo y una hortensia moñuda (recuerdo a uno de Villasinta que a este fin les troceaba matas de tomillo; «las palomas son muy señoritas», decía). Ha debido parecerles estupendo parapeto, boscaje ideal para huir de las malas miradas sin que la nuestra, tan encima, a medio metro, se la tomen así. Al poco, la pájara se enclueca ahí, aunque el palomo sigue aportando material a esta «solución habitacional». Al final del día da por teminada su albañilería. La paloma sigue echada, impasible.

15 de junio: El asunto parece ir en serio. Amanece la paloma en su puesto. Al macho ni lo vemos, anda a su aire, volando en su papel, pero ya le tocará lo suyo; en este negocio van a pachas; incubar y criar es paritario. A la tarde, albricias, ella ha puesto un huevo.

16 de junio: Comienza la incubación. Y surge problema: ¿cómo regar el tiesto sin mojar nido y huevo tan a ras de tierra?, ¿dejo secar sus plantas que beben al día litro y más?; entonces, las hojas de la hortensia caerían y ¡adiós celosía!, quedarían a la vista y quizá aborrezcan. Aún así, echo agua y la paloma respinga al mojarse las patas. Hay que idear solución, ¿quizá un gotero?... sí.

17 de junio: Negocio completado, han puesto su segundo huevo (lo normal en palomas, no habrá más). El palomo, por supuesto, también enclueca. Cada ocho horas, más o menos, se turnan. Pero con poco riego superficial la hortensia -qué remedio- empieza a deshacerse de sus hojas bajas, muda de terror (urge un arreglo). Con una botella de agua y una goma de butano aparejo un gotero, aunque calarle el invento al tiesto puede hacer recelar a la pareja y que se vaya. Esta noche lo intentamos. Miedo.


Publicado: Diario de León

Irma Basarte10.-