Perdemos milenios en decenios, no podemos perder la cultura popular ni su arquitectura tradicional. ¡Ojalá consigamos hacer realidad esta utopía! #SalvemosLosPalomares

Diario palomero 9 por García Trapiello

CORNADA DE LOBO GARCÍA TRAPIELLO
25/07/2019


Mantiene su rutina el nido de torcaces en nuestro balcón. Es tan pasmosa la velocidad de engorde de los pichones, que Nuria -nuestro querido «cuerpo represor municipal»- pensaría ya en cazuelas, arroces o estofados como buena mayorguina que es en su cuna de palomares.

21 de julio: ¿Será la infancia la verdadera patria de las palomas lo mismo que lo es para el hombre?, porque la de estos pichones es infancia radicalmente distinta a la que hubieran tenido en su destino milenario de pinares o encinares donde la noche es un oscuro manto de silencio y sospecha y el día puro estrés y presencias depredadoras, mientras que aquí trasnochan seguras aunque rujan ajetreos y ritmos de centro de ciudad... y sus músicas, botellones, algarabías, destellos, coches, luces, sirenas, teles que predican por las ventanas abiertas del verano... sin contar las coplas y silbos que les susurramos. Asumen que así es el mundo... y urbanas son. Qué remedio. O qué felicidad. Esta suya es la nueva vida que sueña todo emigrante: aquí no hay miedo, hay campo cerca para el papeo y tienen el nido sobre tierra regada, fresquita, que es como gozar de aire acondicionado en estas caloras... sin olvidar el vicio que han cogido al nebulizador que les soplo cuando aprieta la caló y abren el pico asfixiadas; ah, y que se acuestan entre un toldo de hortensias y un cipresito a la espalda. Cinco estrellas.

22 de julio: El tiesto es muy estrecho y ya se les ve bien crecidas las alas y el timón. Un pichón salta a la contigua barandilla del balcón. Ah, carallo, ¡gran descubrimiento!; ahí puede hacer estiramientos o batir alas sin dañar plumas con las ramas. En fin, que hasta gimnasio tienen en este su pisito de okupas. Pregunta: ¿es biológicamente correcta la decisión de estas palomas de hacerse sedentarias y urbanas?... ¡chi lo sa!... pero sobreviven fácil, se multiplican y ese es el éxito de toda especie.

24 de julio: Saludo a los pichones: ¡Santiago y cierra España!... y se agazapan. Están pez en fiestas «nacionales». Les sugiero ¡felicitad mañana a Abascal! y, del saltito atrás, casi se caen del tiesto.


Publicado: Diario de León

Irma Basarte10.-