Villablino exhibe sus palomares


La Casa de Cultura de Villablino acoge la exposición ‘Palomares de León, Utopía en camino’, hasta el 14 de marzo. Se trata de una exposición compuesta por 16 fotografías de gran formato realizadas por Irma Basarte y nueve maquetas realizadas por José Antonio Carbajo. 

El trabajo trata de transmitir el alma pura de los palomares, su olor a barro, a piedra, a palomas, a palomina, a teja, a pizarra, a madera, en definitiva a lo que huele un palomar. La Asociación Amigos de los Palomares trabaja para la recuperación de este patrimonio provincial. 

Publicado en Diario de León



Irma Basarte10.-

La exposición ‘Palomares de León. Utopía en camino’ recala en Villablino

La muestra se puede visitar hasta el 14 de marzo en la Casa de Cultura de Villablino en horario de 18:00 a 20:00 horas y mediante visitas concertadas.

El edil del área acompañado por los responsables de la muestra

Hasta el próximo 14 de marzo la sala de exposiciones de la Casa de Cultura de Villablino recoge la muestra ‘Palomares de León. Utopía en camino’ compuesta por dieciséis fotografías de gran formato realizadas por Irma Basarte -presidenta de la asociación de Amigos de los Palomares de León- y nueve maquetas de José Antonio Carbajo.

Esta exposición, que se centra en los palomares -un elemento muy característico de la arquitectura tradicional leonesa- “quiere transmitir su alma pura, su olor a barro, a piedra, a teja, a pizarra, a madera, a palomas…” y a la vez conseguir concienciar a la gente sobre la importancia de conservar los palomares de León.

“No busco el amanecer o el atardecer perfecto con un paisaje idílico, simplemente busco ese instante que nos conmueva y nos demos cuenta que detrás de cada palomar hay y hubo unas manos que los han construido y los han mimado para que llegasen a nuestros días”, confiesa Irma Basarte.

Publicado en Laciana Digital.

Irma Basarte10.-

Palomar de La Breña #SalvemosLosPalomares

El Palomar de La Breña


El Palomar de La Breña está situado en el Cortijo de la Porquera una antigua Hacienda del siglo XVIII en San Ambrosio rodeada de campos y de los pinares del Parque Natural de la Breña y las Marismas de Barbate, en la actualidad la hacienda es un hotel y el palomar se puede visitar.

Hasta hace poco tiempo era el palomar más grande del mundo inscrito en el Libro Guinnes de los Récords con 400m², en la actualidad se sabe que hay otro no muy lejos de este palomar con más nidales.

Secciones del palomar
Tiene aproximadamente 7700 nidales fabricados en terracota, la hacienda donde se encuentra este palomar se construyó para abastecer a los barcos que partían hacía América, la palomina dícese el estiércol de las palomas, se utilizaba como abono para las fincas e incluso el nitrato de potasio que tiene la palomina se utilizaba de materia prima para la pólvora. Se calcula que cada año este palomar producía 15 toneladas de palomina. 

La carne de las palomas y los pichones también servían para abastecer a los barcos que partían hacia América, se estima que el palomar contaba con una superficie de terreno aproximada de 2500 hectáreas para alimentar a todas las palomas, se suele calcular media hectárea por nido, en sus mejores tiempos se cree que hubiese 5000 parejas. Hay que tener en cuenta que las palomas suelen hacer entre 5 y 6 puestas de dos huevos cada una al año, en cada puesta se duplicaba fácilmente el número de palomas.

El uso de la paloma como correo es milenario, un vuelo entre Cádiz y Madrid lo realizan en el día, esta distancia se asemeja a la distancia entre Canarias y Cádiz y a su vez parecida a la que puede existir entre Canarias y un barco que sale de América, tras cinco días de navegación. Si tenemos en cuenta que La Flota De Indias cuando volvía de América cargada de oro y planta, no podía avisar de su partida por miedo a la piratería, que mejor sistema que las palomas para mantener informado al rey de su llegada sin posibilidad de interpretar el mensaje.

Corraliza con el palomar
En cuanto a la tipología es rectangular con patio central, las calles son paralelas aprovechando al máximo los muros de hasta 11 metros de altura, con nidales en las dos caras de los muros.

Los palomares siempre pertenecían a la nobleza o a familias ricas, como nota anecdótica sobre este palomar, Ventura y Luisa los dueños de esta hacienda no tuvieron hijos y dejaron en herencia la hacienda del Jarillo a un sobrino y la de La Porquera, dícese donde se encuentra este palomar se la dejaron a una congregación religiosa a cambio de que celebrasen misas por sus almas todos los domingos y fiestas de guardar nada menos que a perpetuidad, debiendo asistir todos los trabajadores de la finca, pagándoles el sueldo para que fuesen de buena gana sin tener que dar limosna al oficiante de la misa ya que ellos dejaron pagados los servicios.

A los ocho años la casa estaba en ruinas y se vendió por el precio de una tierra improductiva ya que la gestión era inexistente. Cuando fuimos a visitarlo nos dió pena verlo huérfano de palomas, de hecho animamos a sus actuales dueños que se planteen meter palomas, ojalá en un futuro próximo lo hagan.

Palomar de La Breña Palomar de La Breña

Caminando por el abismo utópico de los palomares #SalvemosLosPalomares

Irma Basarte10.-

El 'Usain Bolt' de las palomas es leonés


Eduardo, Guillermo y Tori comparten la misma afición: la colombofilia. Los tres comparten palomar en Santa Marina y han cosechado éxitos en todas las modalidades.
 
Eduardo y Guillermo Barrallo, junto con Tori, comparten una misma afición: la colombofilia; la técnica de cría, adiestramiento y cuidado de las palomas mensajeras. Los tres han encontrado en su palomar, ubicado en la localidad de Santa Marina del Rey, una pasión que les ha llevado a cosechar grandes éxitos en esta disciplina. Fueron campeones ibéricos el año pasado y entre sus filas cuentan con tres ganadoras, una en cada modalidad: Medio Fondo (de 200 a 499 kilómetros), Fondo (de 500 a 699) y Gran Fondo (a partir de 700 kilómetros). El último triunfo ha sido en Medio Fondo; el suyo actualmente es el ejemplar más veloz, el Usain Bolt de las palomas. Así la han denominado sus entrenadores.

Los más de 200 pichones que entrenan estos tres leoneses, pertenecientes al Club Colombófilo San Francisco –uno de los dos que existen actualmente en la provincia–, han llegado a volar desde Tarifa, unos 800 kilómetros y algo más de nueve horas en condiciones muy favorables. Y es que, las palomas mensajeras son capaces de superar los 1200-1300 metros por minuto y casi llegar a los 2000 metros de altura durante su viaje. Eso sí, los agentes climatológicos influyen en su orientación, así como también lo hacen, de forma positiva, los cristales de magnetita que tienen en la superficie del cerebro (la glándula pineal), que les ayudan a detectar las ondas electromagnéticas. Por el contrario, son susceptibles a la tormenta y a la niebla, dos factores muy influyentes en su desorientación.

Guillermo (i), Tori y Eduardo (d) con las tres campeonas. | P.F.
La paloma mensajera lleva una anilla distintiva en la que también tiene que constar que pertenece a la Real Federación Colombófila Española, curiosamente la federación más antigua de España, que data de 1894. Para competir se le pone un microchip emparejado con su número y una vez en el aire ya depende de ellas y de su velocidad para regresar a casa; algo que hacen siempre –o casi– gracias a que se les crea una querencia mayor en el palomar, que bien puede ser una pareja, crías o comida. En tiempo de entrenamiento, las palomas mensajeras suelen volar una hora por la mañana y otra por la tarde, aunque es algo orientativo. Su adiestramiento, para estos tres colombófilos, «no es difícil, pero sí conlleva una responsabilidad importante», por eso actualmente se tiende a concentrar y compartir palomares, como han hecho ellos. «Compartimos una ilusión y así también el trabajo», detallan. Actualmente también existen lo que se ha denominado ‘derbys’; grandes palomares con cuidadores externos.

La colombofilia no es una disciplina en auge en España, no más de 3000 personas la practican, pero sí genera gran expectación entre los ciudadanos de a pie. Eduardo, docente de profesión, comparte con sus alumnos esta gran afición. Todos los años el profesor celebra un concurso con los escolares dividiendo la clase en dos. Y mientras unos viajan a Santa Marina para recibirlas, los demás se ocupan de la suelta en León, la cuál se realiza 10-15 minutos antes de su llegada.

Eduardo, Guillermo (que también es juez internacional de colombofilia) y Tori suelen unirse a los clubes de toda Castilla y León para soltar a sus palomas. El espectáculo no es pequeño, ya que se pueden juntar unos 3000 de estos hermosos y, aunque quizá poco valorados popularmente, asombrosos ejemplares. 
 
Artículo publicado en La Nueva Crónica de León.
 
Irma Basarte10.-

El hombre que adiestra a las palomas

El cambadés Marcelino Varela Maquieira lleva desde los 8 años dedicando todo su tiempo libre a entrenar palomas mensajeras para competiciones de escala nacional


Más que una pasión, lo de Marcelino Varela Maquieira con las palomas ya es una forma de vida. Desde bien pequeño se familiarizó con las mensajeras de tal manera que se convirtió con el paso de los años en entrenador. Alrededor de 150 ejemplares de palomas mensajeras tiene en el palomar de su casa de Vilariño. Allí las cuida y les exige a partes iguales para competir al mejor nivel posible en las pruebas que se celebran por todo el país. Ya sea por estética o por condiciones físicas, sus palomas tienen un sello de calidad garantizado y para muestra está su título de campeón de España.


La casa familiar de Marcelino Varela en la parroquia cambadesa de Vilariño es también la casa de más de 150 palomas. Allí es también donde desarrolla una pasión que le cautivó desde niño y que le ha llevado a alcanzar el mayor rango nacional como entrenador de este tipo de ave.

"Con 8 o 9 años ya me interesaba saber mucho de las palomas", afirma el cambadés, que también identifica con precisión el detonante de todo lo que vino después. "Se paró una paloma portuguesa mensajera en mi casa. Era azul, preciosa... A partir de ahí me empecé a interesar por las palomas mensajeras y ahora es mi animal preferido". Tampoco duda Marcelino al señalar que "es mi hobby y es la mejor medicina que existe para sentirte vivo".

Su vínculo a las palomas se acentuó durante el servicio militar en Huelva. Recuerda que "se dio la casualidad que en el cuartel había un palomar de mensajeras. Pedí cuidarlo y me dieron la autorización. Lo cuidé como si fuera mío". Pero aquella mili también le dejó un presente, "el teniente me regaló dos parejas de aquellas palomas mensajeras que hacían recorridos por toda Andalucía. Estaba más contento que si me hubiese tocado la lotería". Incluso la sorpresa fue mayúscula cuando tras perder un macho, Marcelino llamó al teniente y éste le dijo que aquella paloma se había vuelto a Huelva desde Cambados.

Aquello potenció las ganas del entonces carpintero por dedicarle la mayor parte de su tiempo libre a su creciente afición. Desde hace muchos entrena a sus "pequeñas máquinas" para participar en diferentes campeonatos a lo largo de toda la geografía gallega y nacional. Una de ellas es la que tuvo lugar recientemente en Lloret de Mar con una suelta en la que una de sus palomas llegó cerca de 15 horas de vuelo después a su casa de Vilariño.

"Hay muchas variedades. Hay palomas de velocidad, medio fondo, fondo y gran fondo. Son distintos tipos que nacen, no se hacen, pero hay que prepararlas para que den su mejor rendimiento". Precisamente a esa preparación a la que se refiere, Marcelino dedica todos los días un mínimo de dos horas.
Siempre a la misma hora, la rutina es la misma para sus más de 150 ejemplares. "Las suelto para que vuelen entre una hora y una hora y media. Todas tienen el mismo entrenamiento, con las mismas pautas y vuelan siempre juntas. A la vuelta les tengo preparada la comida y calculo todo bien para que tengan una perfecta nutrición. Beben y comen también glucosa y aminoácidos porque sino el organismo les pasa factura como a los atletas. Luego las limpio y así cada día".

Eso tan difícil de entrenar para que vuelvan tras cada vuelo a su palomar se va encaminando desde bien temprano, "cuando nacen lo primero que hay que hacer es entrenar en casa. A partir de los tres meses empiezan unas normas estrictas. Tienen que ser palomas obedientes".

Su valía como adiestrador de palomas está más que acreditada, incluso con títulos. Ni el mismo Marcelino recuerda las veces que fue campeón gallego en la modalidad de belleza, pero no olvidará nunca la ocasión en la que quedó campeón de España en 2016, repitiendo podio al año siguiente, pero en el tercer puesto.

Aquel ejemplar con el que ganó el título nacional le llevó a recibir una oferta por ella de 12.000 euros. "Tener una buena paloma mensajera es algo que se valora mucho. Por eso creo que los campeonatos que hay en Galicia deberían tener premios en metálico para los ganadores. Básicamente para valorar todo el trabajo que se hace".

Incluso Marcelino no pasa por alto que "hay un esfuerzo económico detrás. Es cierto que cada uno que cría palomas gasta lo que quiere, pero para tener lo mejor tienes que invertir". Por delante, alrededor de 15 campeonatos en toda España en los que la palomas de Vilariño volverán a pelear por dejar bien alto el pabellón en un espectro competitivo con cada vez más exigencias y rivales.

Publicado en el Faro de Vigo

Irma Basarte10.-

Caminando por el abismo utópico de los palomares #SalvemosLosPalomares

Caminando por el abismo utópico #SalvemosLosPalomares

Caminando por el abismo utópico de los palomares, te das cuenta que el siglo XXI que nos toca vivir es el siglo de las extinciones "rurales".

Viejos pajares, hornos, cuadras, bodegas, pallozas, molinos, paneras, palomares están volviendo a la tierra. La sombra del olvido acecha sobre estas construcciones y sobre gran parte de los pueblos de nuestro país. Están agonizando y muriendo poco a poco. Cuando perdemos nuestra identidad, algo de nosotros se pierde para siempre.

Los palomares están huérfanos de palomas, pichones y de paisanos y paisanas que los cuiden.

Huerta con palomar, paraíso terrenal 
y l@s utópic@s añadimos que tomates con palomina,
 la utopía no se desencamina.


Irma Basarte10.-