La Diputación destina 100.000 euros a salvar hórreos y palomares

Cuando se inauguró la exposición Palomares de León. Utopía en camino en el Museo Etnográfico Provincial de León, tuve oportunidad de comentar el trabajo que estábamos realizando desde la Asociación de Amigos de los Palomares de León, el presidente de la Diputación Juan Martínez Majo se comprometió personalmente a sacar una línea de subvenciones para restaurar los palomares de nuestra provincia, ya que había una subvención para ellos pero en realidad ningún palomar de la provincia de León cumplía los requisitos que se pedían, estoy contenta de conseguir hacer realidad esta utopía y se empiecen a valorar los palomares de nuestra provincia como se merecen, el sr. Majo de momento parece ser que cumplió su palabra con los palomares.


La institución provincial organiza actividades culturales en un millar de pueblos con un presupuesto de 600.000 euros.

 

La Diputación de León organiza más de mil actividades culturales en la provincia durante el verano en las que se estima que participen más de 50.000 personas. El objetivo es «devolverle la cultura a los pueblos», según el presidente de la institución provincial, Juan Martínez Majo. Una programación que a la Diputación le costará casi 600.000 euros.

«Estas actividades van desde mercados artesanos a teatro, exposiciones, veladas de tradición oral, música tradicional talleres o filandones, entre muchas otras», señaló Majo. Para todo ello, la Diputación de León destina un total de 278.000 euros. A esta cantidad hay que sumar otros 80.000 euros para llevar a los pueblos la música de distintos estilos, danzas populares, espectáculos circenses, teatro de calle, magia... Todas las iniciativas incluidas en este programa se desarrollan en 82 ayuntamientos y 69 juntas vecinales, en un total de 218 localidades. En esta convocatoria, destacó Juan Martínez Majo, «hemos atendido todas y cada una de las solicitudes que se han presentado en la Diputación».

Además, hay otra partida de 200.000 euros para llevar a cabo cerca de 600 talleres de arte y exposiciones, de patrimonio cultural y de animación a la lectura, en los que participarán alrededor de 23.000 personas.

Además, el presidente de la Diputación explicó las subvenciones que se han aprobado durante las últimas semanas, por un valor de 400.000 euros, entre las que destacó la recuperación de hórreos y palomares, por un importe total de 100.000 euros, o la que está encaminada a apoyar las iniciativas a preservar el patrimonio documental como parte de la historia de la provincia, colaborando con los ayuntamientos en la realización de proyectos de digitalización de fondos archivísticos, a lo que la institución provincial destina 80.000 euros.

La institución también ha aprobado subvenciones destinadas a apoyar la puesta en marcha de actividades de promoción y recuperación de la música tradicional leonesa, en lo que se invertirán 30.000 euros. Como cada año, se ha aprobado la relación de localidades que han resultado beneficiarias de las subvenciones para la restauración de Bienes Muebles de la Cultura tradicional, que se repartirán un total de 30.000 euros. En esta ocasión han sido varas, pendones, yugos, campanas, lienzos o indumentarias tradicionales, entre otros muchos elementos, pertenecientes a 23 ayuntamientos de la provincia.
Para el Patrimonio Inmueble de Interés Etnográfico, la Diputación destina este año 83.000 euros a los ayuntamientos. Esta cuantía va dirigida a la recuperación de edificios singulares de patrimonio civil representativos de la arquitectura tradicional y otras pequeñas construcciones, priorizando las construcciones con tipologías únicas o en grave riesgo de desaparición, como hórreos, pallozas, pozos o fuentes.

Por otro lado, las Bandas de Música cuentan este año con 60.000 euros, que se repartirán once ayuntamientos. «Con ellos colaboramos para que puedan comprar uniformes o instrumentos», aclaró Majo.

Finalmente, las subvenciones para los catorce ayuntamientos que gestionan Escuelas de Música, que contarán con 448.000 euros. Los Ayuntamientos beneficiarios son Astorga, Bembibre, Benavides de Órbigo, Cacabelos, Fabero, La Bañeza, La Robla, San Andrés del Rabanedo, Sahagún, Valencia de Don Juan, Valverde de la Virgen, Villablino, Villafranca del Bierzo y Villarejo de Órbigo.

Artículo publicado en el Diario de León

Irma Basarte10.-

 

HERBARIO SONORO. “¿Dónde están los libros?”. Texto de Raúl de Tapia para El bosque habitado de Radio3 #UtopiaPalomaresR3



Texto de Raúl de Tapia para el programa El bosque habitado de Radio3, dedicado a la utopía de los palomares de León, aquí puedes escuchar el podcast. Por cierto el programa #UtopiaPalomaresR3 fue Trending Topic nacional.

HERBARIO SONORO. “¿Dónde están los libros?”.
De Raúl de Tapia que es Raúl Alcanduerca

- Papá: ¿Por qué no hay libros en esta biblioteca?

Mi hija, con cinco años, hace esta pregunta al entrar por primera vez en un palomar abandonado.

Era una hermosa construcción de planta circular, como un molino sin aspas ni velas. En mitad de la estepa cerealista resultaba totémico, presencial, pero ella lo llevó a su imaginario, o mejor, a su realidad. Aquellos nidales sin ocupar, eran anaqueles vacíos, estanterías huérfanas de las historias que le narraban los cuentos.

- No hay libros Luna, porque es un palomar. Aquí hacían sus nidos las palomas y sacaban sus pollos adelante.

Claro, la respuesta la dejó entre fascinada y desconsolada. Le conté la verdad a medias, no me apetecía desvelarle el fin último de estas crianzas. Pero ella no descartaba la convivencia entre libros y aves.

- ¿Y qué comían las palomas?

La nueva pregunta nos metió de lleno en el paisaje de trigos y cebadas. Así le pude contar que las granas que rondaban por el suelo eran las semillas de los cereales. Que a los pichones, como a ella, les gustaba ese desayuno. Cogió algunas espigas, curioseó por sus hojas y reparó en la blanquecina lígula, diminuta y traslúcida escondida en los haces. Todo lo pequeño era su fascinación.

Luego, Luna, me contó su versión de los hechos, que os trasmito con mis palabras:

Al parecer, las palomas se criaban en nidos hechos de libros, donde los relatos se mezclaban con ramillas y muchas hierbas. Los pichones se alimentaban de palabras y sementeras, e iban construyendo sus propias fábulas. Como estos pollos iban creciendo con buenas historias se convirtieron en buena gente, que necesitaba contar sus propios cuentos en otros pueblos y palomares. Al crecer, todas marcharon, llevándose sus nidos – libros, pues tenían alas fuertes de los muchos verbos y adjetivos que las nutrieron.

Al llegar a un nuevo destino, dejaban sus libros para que otras palomas criaran a sus pollos con trigos y palabras. Allí contaban las nuevas historias que inventaron cuando eran volanderos, sonando como arrullos y gorjeos al oído de los paisanos.

Parece ser, que de esta forma se convirtieron en palomas cuentacuentos, engañando a sus supuestos dueños, que pensaban que ellas viajaban de uno a otro palomar como palomas mensajeras.

- Cosas de los mayores que no veis lo que pasa… -me dijo.

Por eso siempre hay palomas volando de un sitio a otro, en los pueblos y en las ciudades, porque nos quieren contar sus historias que sólo escuchan los jubilados en los parques.

Desconcertado, no pude por menos que preguntarle, que porqué allí no había libros ni palomas.

- No te preocupes, sé que están viniendo, siempre van donde hay niñas curiosas y mayores que escuchan.

“¿Dónde están los libros?”.
Del Herbario Sonoro de Raúl de Tapia que es Raúl Alcanduerca para el Bosque Habitado

Gracias Raúl de Tapia, gracias María José Parejo, gracias Bosque Habitado de Radio3 y gracias a todos los conmovidos y conmovidas que creéis en la utopía de los palomares de León.

Irma Basarte10.-