Perdemos milenios en decenios, no podemos perder la cultura popular ni su arquitectura tradicional. ¡Ojalá consigamos hacer realidad esta utopía! #SalvemosLosPalomares

La Junta se pliega a la normativa europea y prohíbe cazar tórtolas

Establece su cupo cero y limita a tres piezas al día el de la becada y a 25 el de la codorniz.


La Consejería de Fomento y Medio Ambiente ha dejado sin efecto la Orden de 6 de agosto por la que se establecen medidas de protección para las especies cazables y ha decidido establecer cupo «cero» para la tórtola común.

A través de una Orden publicada ayer en el Bocyl, se ha fijado el número máximo de piezas a cobrar por cazador y día que será de 25 para la codorniz y de cero para la tórtola común, en tres para la becada, en cuatro para el avefría y en tres para ambas agachadizas (computadas de forma conjunta).

En el caso concreto de la tórtola común, el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, apela al Dictamen Motivado de 3 de diciembre de 2020 de la Comisión Europea dirigido al Reino de España en virtud del artículo 258 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea por incumplimiento de las obligaciones relativa a la conservación de las aves silvestres.

Ese informe incide en el «presunto incumplimiento» de la citada Directiva por, entre otros aspectos, no asumir «niveles de caza sostenibles» que conduce a una «elevada extracción de sus poblaciones sin que existan mecanismos de control del nivel de capturas».

En respuesta al Dictamen Motivado, el Reino de España comunicó a la Comisión la voluntad de asumir las conclusiones que al efecto se establecieran por el consorcio científico al que se le encomendó fijar los principios para la gestión adaptativa de la tórtola a nivel europeo. Ese consorcio recomienda a los estados miembros del corredor migratorio occidental suspender la caza con el establecimiento de una «cuota cero» que será «reversible» en función de la evolución poblacionales y técnicas.

Publicado: Diario de León

Irma Basarte10.- 

 

¿Cómo construir un pequeño palomar decorativo y a la vez funcional?

Este tipo de palomar puede adaptarse casi a cualquier posición, pudiendo fácilmente fijarse a una pared de piedra o ladrillo, a cualquier altura. Las medidas, por supuesto, deben dejarse libradas a las necesidades del trabajador, pero las que aquí indicarnos son muy prácticas.

El ancho total, de alero a alero, es de 30,5 cm., y la altura de 48,2 cm. Cada uno de los costados marcados con la letra A en la fig.2  se hace con 3 pedazos de madera machimbrada de 12 mm. de espesor, y su largo es de 60,86 cm. Después de haberlos machimbrado se aseguran con 2 pequeños listones (B y F) fuertemente clavados al conjunto.

Se dibuja la forma del costado según fig. 1, sobre una de estas tablas, y se recorta con sierra de calar; se repite el mismo trabajo con el otro costado, y se suavizan los bordes de ambos. Los bordes superiores se chanflean con un cepillo de carpintero para que se adapten al plano oblicuo del techo, que se apoyará sobre ellos.

 

Palomar decorativo

Piso y frente

El piso C se hace con tablas machambradas, y se refuerza con los listones B, que se colocan en su cara inferior. El frente D puede hacerse con una tabla única, cuyas medidas deben ser 63. cm. por 30,5 cm., o bien puede también seguirse el procedimiento de las tablas machimbradas reforzadas con listones, que se colocarán en  la parte posterior e interior . Esta pieza, cuya posición es vertical, se coloca a 15 cm. Del borde delantero del piso, y se fija con tornillos. Su colocación puede verse en las figuras 1 y 2, donde se ve que descansa sobre la punta anterior del listón que refuerza el piso. Los dos agujeros, cuyo diámetro es de 10 cm., se cortan con sierra de calar gruesa, redondeándose sus bordes con papel de lija.

El remate triangular

La parte superior, o remate triangular de la pichonera, se construye de acuerdo a las indicaciones de la figura 3. El piso G es de 63 cm. de largo por 38 de ancho y se clava a los listones F. El frente triangular H es de madera machimbrada, de 30,5 cm. de altura y de 63 cm. de base. Se unen las distintas tablas que van a formar esta pieza, por medio de sus lengüetas y ranuras, y después se dibuja con lápiz el ángulo exacto, que queda listo para ser cortado. En el vértice se hace un corte de 12 mm. de ancho para sostener el caballete del techo, I, que mide 44,5 cm. de largo por 5,2 cm. de alto, medidas que deben tomarse cuidadosamente.

De un listón de madera de 2,6 cm. de espesor por 3,8 cm. de ancho, se cortan los 4 soportes J, que sostienen el techito; estas piezas tienen 43 cm. de largo, y sus extremos se cortan en el ángulo necesario para encontrar el piso y el caballete del techo. Se pasa una mano de creosota a la cara interior de este triángulo, para ayudarlo a conservarse en buenas condiciones. El techo se puede hacer en dos formas: con tablas machimbradas de 12 mm. cuyo largo corra del caballete del techo al saledizo de los costados, como mostramos en la ilustración, o bien, las tablas pueden prepararse en una medida menor y colocarse atravesadas entre los soportes oblicuos del techo, a los cuales se clavan después de habérselas machimbrado por medio de su lengüetas y ranuras correspondientes.

 Palomar decorativo

Posiblemente este último método sea el mejor, especialmente si se va a cubrir el techito con fieltro o tela de goma. Todo el maderamen del techo debe ser tratado con una mano de creosota, y cubrirse después el caballete del techo con un trozo de fieltro o algo similar, en la forma indicada en el detalle ampliado de la figura 3.

Las pichoneras de esta clase se hacen generalmente sin fondo, con lo que se facilita su limpieza, pero si se desea ponerle parte trasera, ésta debe hacerse de sólida madera terciada, bien pintada, y atornillada después sobre la parte posterior, que cubrirá totalmente.

En el suelo del piso superior se colocan dos fuertes tornillos de hierro, de los que terminan en una arandela, que servirán para colgar el palomar de dos ganchos clavados en la pared, o fijos en ella con cemento.

Aquí puedes descargarte el manual en pdf.

Irma Basarte10.-

Los palomares de Fresno #SalvemosLosPalomares

\ "Los palomares son una arquitectura nacida del barro, que a la vez cumplía una función y que tenía la belleza de lo natural\". | IRMA BASARTE

Natalia Bodega Morán | 12/04/2021 
 
Fresno de la Vega ha unido su nombre a productos de su huerta, fundamentalmente los pimientos, pero es un pueblo con muchos alicientes más para el visitante, uno de ellos sus palomares, arquitectura nacida del barro
Decir Fresno de la Vega, es decir la huerta de León. Pero este pueblo emprendedor a 41 kilómetros al sur de la capital tiene más atractivos que ofrecer al visitante. Una de sus joyas escondidas son los palomares.

La existencia de estas edificaciones data como mínimo de época romana , Plinio hace referencia a ellas y puede que ya los astures también practicaran la cría de palomas.

Los palomares son una arquitectura nacida del barro, que a la vez cumplía una función y que tenía la belleza de lo natural. Obras que fueron levantadas por los brazos de personas del campo a base de tesón e inteligencia.

Los palomares en Fresno de la Vega son recintos de tapial - material típico en Tierra de Campos y en Los Oteros- revocado o enfoscado para proteger sus muros que estaban situados mayoritariamente en las tierras, orientados al sur, en lugares llanos, sin árboles, para evitar que gavilanes u otras rapaces merodearan cerca del lugar.

Llegó a haber unos 20, como nos cuenta Elena Morán, nacida y vecina de Fresno. Desgraciadamente, hoy en día sólo quedan en pie cuatro o cinco. Ramón Gutiérrez Álvarez, autor de una estimable obra llamada ‘Fresno de la Vega, Anotaciones para la historia de una villa leonesa’ dice que en el lugar llamado ‘La Calleja de los palomares’ llegó a haber siete. También dice que hay otros tres en casas particulares.

Los palomares servían para que las palomas anidaran y así, poder consumir los pichones y también como proveedoras de “palomina”, un abono de gran calidad.

La mayoría eran de forma circular, aunque había algunos –los menos- que eran rectangulares. Mostraban cierto parecido con los de la comarca vecina, Los Oteros, con la que Fresno mantiene muchos lazos.

Sus tejados estaban cubiertos con las típicas tejas, aunque en el presente algunos, como huella del progreso, tienen la cubierta de hormigón. Dichos tejados presentan característicos agujeros para facilitar la entrada y salida de las palomas. Estas aperturas no sólo eran algo práctico, sino que tienen la simetría que el arte popular sabe insuflar a su creaciones.

El interior del palomar era oscuro. Los nichos (llamados ‘neales’, según me contó mi abuela Zanita) daban cobijo a las palomas. Cuando no estaban en el ‘neal’ (palabra de la lengua leonesa que significa nido), las palomas reposaban en grandes vigas que iban de pared a pared y que además, ayudaban al dueño del palomar a ascender para coger los pichones.

A veces existía un patio interior, que daba salida al vuelo de estas aves. El palomar solía tener un pozo –sin brocal y a ras del suelo- que servía para que las palomas bebiesen.
La carne de pichón era y es un alimento muy apreciado por ser jugosa y por ayudar a completar una dieta que en otros tiempos era escasa. La recolección de pichones se hacía entre junio y julio -en los que se recogían «a esgaya»- y , de manera menos numerosa, en Agosto. A las aves cogidas este mes se las denominaba ‘agostizos’ y tenían menos carne, siendo menos apreciada.

Durante los meses de invierno, los dueños tenían que alimentar a las palomas con trigo, porque no había alimento en los campos que las aves pudieran recolectar por sí mismas.
Fresno de la Vega tiene refranes que nos hablan de la importancia que llegó a tener el mundo de los palomares y su cría: «Abril, hueveril; mayo, pajarayo; por San Juan, pajaricos a volar y por San Pedro, pajaricos al puchero».

Sería de agradecer que las autoridades responsables del patrimonio a nivel provincial y autonómico ayudaran a conservar estos pequeños tesoros, últimos testigos de un tiempo que forjó el carácter de la gente de la ribera del Esla.

La feliz iniciativa de la ‘Asociación de Amigos de los Palomares de León’ con sede en León, de realizar un censo de palomares en la provincia puede hacer que los palomares de Fresno de la Vega vuelvan a ser tenidos en cuenta y así evitemos que bien por olvido o por dejadez vuelvan a fundirse con la tierra que los levantó. 
 
 

#SalvemosLosPalomares
 
Irma Basarte10.-

BASES ESPECÍFICAS DE LA CONVOCATORIA PARA LA CONCESIÓN DE SUBVENCIONES EN RÉGIMEN DE CONCURRENCIA COMPETITIVA CON DESTINO A RESTAURACIÓN DE PALOMARES EN LA PROVINCIA DE LEÓN, AÑO 2021#SalvemosLosPalomares

Palomares tradicionales

OBJETO:

Financiación de obras de restauración de arquitectura tradicional leonesa cuya propiedad corresponda a entidades locales y particulares según la base cuarta de esta convocatoria. 

Exclusivamente en esta convocatoria serán objeto de subvención:

•Palomares

•Hórreos

•Molinos, batanes, fraguas, etc., movidos por fuerza hidráulica. 

•Arquitecturacon techo vegetal.

CUANTÍA:

Doscientos mileuros (200.000,00 €).

La subvención no superará el 80%de la inversión total realizada, y en todo caso tendrá un importe máximo por intervención de 10.000 €. El beneficiario deberá justificar la totalidad del proyecto presentado para la percepción de la subvención que se conceda.

SOLICITANTES:

Ayuntamientos y juntas vecinales que sean titulares o cesionariospor un plazo superior a 20 años, de bienes inmuebles característicos de la arquitectura tradicional de la provincia incluidos en esta convocatoria, ubicados todos ellos en municipios menores de 20.000 habitantes.

También podrán ser beneficiarios de estasayudas las personas físicas, las comunidades de propietarios, bienes y personas jurídicas sin ánimo de lucro, que ostenten la cualidad de propietarios, ya sea de forma individual o compartida, poseedoras o titulares de derechos reales, con autorización del propietario/os, en su caso.

FASE DE SOLICITUD PLAZO: 

20 días hábilesdesde publicación del extracto convocatoria en el BOP 

DOCUMENTACIÓN:

•ANEXO I (SOLO PARA ENTIDADES LOCALES).-Certificación del fedatario público sobre propiedad del bien y aprobación delproyecto. 

•ACREDITACIÓN PROPIEDAD (SOLO PARA PARTICULARES) 

•IDENTIFICACIÓN (SOLO PARA PARTICULARES).-DNI o NIF.

•ANEXO II Declaración jurada de que no está realizada la obra objeto de ayuda.

•ANEXO IIIDescripción de la inversión prevista y el porcentaje de cofinanciación. 

•DOCUMENTO TÉCNICO.-Firmado por arquitecto o técnico competente

FASE DE NOTIFICACIÓN:

Mediante la correspondiente notificación electrónica, en el caso de los obligados a relacionarse electrónicamente con la Diputación de León y con el ILC, y en el caso de los no obligados en la forma que hayan elegido

FASE DE EJECUCIÓNPLAZO: 

Desde la concesión hasta el 15de diciembre de 2021

FASE DE JUSTIFICACIÓN PLAZO: 

Hasta el 31 de diciembre de 2021.

DOCUMENTACIÓN: 

•ANEXO IV Solicitud de abono

•FICHA DE TERCEROS (si no ha solicitado anticipo)

•ANEXO V Para entidades locales

•ANEXO V BIS Para particulares

•MEMORIA DE ACTUACIÓN 

•ANEXO VII certificado medidas de difusión Para entidades locales

•ANEXOVII BIS Declaración medidas de difusión para particulares

•MEDIDAS DE DIFUSIÓN. -Aportación de oportunas fotografías donde se aprecie la colocación de la placa.

Fecha de Publicación: 09/04/2021
Plazo de Presentación: 10/05/2021
Plazo de ejecución: Hasta el 15 de diciembre de 2021
Plazo de justificación: Hasta el 31 de diciembre de 2021 
Publicación BOP: 67
Cuantía: 200.000,00€

Personas de contacto
Nombres: Jesús Celis, Marisa Díez
Correos electrónicos: jesus.celis@dipuleon.es; marisa.diez@dipuleon.es
Teléfono: 987 26 27 99 (las dudas se atenderán preferiblemente por email)

Documentos asociados


Enlaces relacionados


Más información en http://www.institutoleonesdecultura.es/arquitectura-tradicional-leonesa-2021/

Para poder seguir disfrutando de nuestros palomares debemos conservarlos, han llegado a nosotros porque generaciones anteriores han mirado por ellos. Hagamos lo mismo.

#SalvemosLosPalomares

 Irma Basarte10.-

La Diputación destina 200.000 euros a recuperar la arquitectura tradicional leonesa #SalvemosLosPalomares

 

La Diputación destina 200.000 euros a recuperar la arquitectura tradicional leonesa.

Además de a ayuntamientos, la convocatoria de ayudas para este año está abierta a edificios que sean propiedad de particulares y pedanías, una novedad que en 2020 supuso más del 80% de las peticiones registradas

Concebida como un modo de apoyar, de manera directa y decidida, la recuperación de la arquitectura propia de las comarcas leonesas, el Consejo Rector del Instituto Leonés de Cultura (ILC) de la Diputación de León ha aprobado las bases de una nueva convocatoria de subvenciones públicas dotada con un total de 200.000 euros.

Las ayudas están pensadas para edificios que sean propiedad de ayuntamientos de menos de 20.000 habitantes pero, gracias a la modificación recuperada en 2020, también para los que se encuentran en manos de particulares y de pedanías, atendiendo de esta forma a la singularidad de la provincia leonesa, que con sus más de 1.200 juntas vecinales concentra más de un tercio de todas las entidades menores de España. De hecho, el 80% de las peticiones de restauración registradas el año pasado correspondió en concreto a esas dos categorías.

En esta ocasión otra de las novedades ha consistido en incluir la recuperación de las techumbres vegetales, no solo en el sentido de su restauración sino de revertir a cubiertas de paja de centeno aquellos edificios que ya no las tienen pero que, por su morfología o por existir testimonios al respecto, contaron con ellas en su día. Además, se continuará apostando por la rehabilitación de palomares y de hórreos, aunque también de molinos e ingenios hidráulicos en general, y de otras construcciones relacionadas con la cultura del agua en las comarcas de León. El año pasado, por ejemplo, el 70% de las peticiones tuvieron que ver con este tipo de edificios. 

Al igual que el año pasado, el Instituto Leonés de Cultura de la Diputación provincial financiará el 80% del importe de las obras hasta un máximo de 10.000 euros. Los interesados tendrán 20 días para solicitar la ayuda a partir de su publicación en el Boletín Oficial de la Provincia, lo cual tendrá lugar la semana próxima. Las bases completas de la convocatoria también se darán a conocer, asimismo a lo largo de la semana que viene, a través de la página web del ILC 

http://www.institutoleonesdecultura.es/convocatorias/

Irma Basarte10.-

El palomar de Santas Martas: "No es el palomar, son las lecciones de vida que encierra" #SalvemosLosPalomares

 El palomar de Santas Martas ya restaurado y con los habituales vecinos ya instalados, la pareja de cigüeñas que anida sobre el recuperado edificio. | IRMA BASARTE

Tesoros de los lunes Irma Basarte es la fundadora, y presidenta, de la Asociación de Amigos de los palomares de León. Nadie podía esperar de ella otro destino, un palomar, y entre ellos el de Santas Martas, que ella misma restauró con sus manos... y las de su familia

Cuando a alguien le cambian su apellido ‘natural’ —Basarte en este caso— por otro tan significativo como ‘la utópica’ te puedes acercar a ella con la seguridad de que te vas a encontrar ante una persona especial, como todas las que creen en las utopías; generosa, como todas las que le regalan su tiempo y vida a una causa tan complicada que es una utopía; optimista, contra todo pronóstico y que es capaz de contagiar a gente que se va subiendo a su carro de sueños, que les va regalando victorias por el camino para que nadie se apee de la meta buscada.

Lo singular, tal vez no tanto, es la utopía de Irma Basarte, la utópica. Se ha empeñado en documentar, recuperar, salvar a los palomares de la provincia, que son muchos, más de 1300 ha fotografiado, conocido y documentado como parte de su proyecto en la asociación que ella misma fundó y ahora preside, la Asociación de Amigos de los Palomares de León, cuya presidencia de honor ostenta Concha Casado, en un guiño de reconocimiento a la labor de la recordada etnógrafa pero también como una seña de identidad del trabajo, en el que mantienen la pasión y la constancia de ‘doña Concha’ así como ese carácter incapaz de tirar la toalla por duro que se intuya el reto.

Así fue como esta leonesa, aunque nació en Zurich (1969) pues es hija de la emigración, se puso manos a la obra con un proyecto que parecía inabarcable pero fue haciendo realidad. «Desde los Oteros que arranqué y fui recorriendo comarcas, el Bierzo, Cabrera, el Páramo... son más de 1300 y creo que me quedan muy pocos por documentar», explicaba.
 
Como gasolina para este complicado camino se ha ido encontrando, además de complicidades cercanas —José Antonio Carbajo, Miguel su compañero...— algunos hechos que alimentan su utopía; algunos reconocimientos o cuando, por ejemplo, una pareja de holandeses entra en contacto con ella con una sugerente noticia. «Fue en 2012 cuando Hanneke y Ruud Loman desde Holanda se interesaron por nuestro asociación con la idea de financiar, y lo hicieron, la restauración del palomar del Monasterio de Carracedo, para llenarlo de palomas. Cuando las palomas que habitaban en el Monasterio se mudaron al palomar se consumó esa utopía construida de pequeños pasos como éste». O cuando una revista como Vogue elige los palomares como telón de fondo para uno de sus reportajes y antes lo había hecho (en 2018) la prestigiosa National Geographic publicó un reportaje sobre los palomares que, «curiosamente coincidió con mi cumpleaños, en diciembre, fue como un regalo especial», aunque no podía evitar una reflexión con un rictus de tristeza. «Es cierto que mucha  gente se alegró al ver sus adobes y tapiales en estas revistas de gran prestigio, pero a mí me produjo mucha pena, porque, desgraciadamente, en nuestra provincia los palomares hace muchos años que han pasado de moda». Pero ella sigue.

Pedirle a Irma Basarte que nos lleve a un rincón es como tener un seguro que el destino será un palomar, conscientes de que hay más de 1300 posibles destinos.

- ¿Ya elegiste?
- Sí; Santas Martas.
- ¿Y eso?
- Por muchas razones. La primera, es el nuestro (de Miguel y ella) con lo cual no nos metemos en berenjenales con nadie y, después, es un destino cercano, asequible para todos, modesto y en el que se empezó de cero porque estaba prácticamente caído».

Recuerda Irma que supieron que se vendía el palomar y se pusieron manos a la obra. «El primer contratiempo fue que el palomar era de una persona y la finca de otras, cosas de las magníficas concentraciones parcelarias, y tuvimos que poner de acuerdo a los dos. Lo logramos».

El mismo día que iban a firmar la compra se derrumbó una de las paredes, lo que les colocó ante la evidencia de que iban a empezar casi de cero. «Hace diez años y nos pusimos a ello con mucho entusiasmo. Miguel y yo tiramos de toda la familia, amigos, y poco a poco iba saliendo».

- ¿Sabíais trabajar el barro?
- A ver, trabajar el barro no es tan complicado, a fin de cuentas en paja picada, tierra buena y agua; pero es cierto que cada vez queda menos gente que lo trabaja. Nosotros, la  verdad, lo que hicimos fue coger los adobes ‘enteros’ que iban tirando en muchos lugares pues ya se sabe que el ladrillo se ha apoderado de todo.

Y aquel modesto palomar albergó pronto palomas, pichones, un nido de cigüeñas rematando el tejado y hasta un nido de cernícalos en su exterior. «Cuando se llena de ratones aparecen las lechuzas; una de ellas anidó y tuvo seis pollos, que no es nada normal. Tenemos de todo», explica Irma que dice que «un palomar no es solamente el palomar, es la lección de vida que supone conocerlo y vivirlo».

Ahora sabe que le toca revocar, cada 10 años, pero este maldito año le impide esta obra y las visitas que siempre hacía;y las visitas. Muchas restauraciones están paradas, «pero todo volverá». No en vano es La utópica. 
 
Publicado en La Nueva Crónica.
 

 
Irma Basarte10.-